viernes, 18 de marzo de 2016

Messier 108

M108 fue descubierta por Pierre Méchain en 1781 e incorporada a su catálogo por Charles Messier bajo el número "98", dentro de una versión preliminar del mismo, aunque unos años mas tarde, William Herschel lo redescubriera bajo el nombre de H V.46. No fue hasta 1953 cuando Owen Gingerich lo incorporó al conocido catálogo en su posición actual.

La principal característica para el observador visual de esta galaxia localizada en Ursa Majoris, es que aparenta no tener un núcleo pronunciado y por supuesto, su silueta alargada vista casi de canto. Se estima que su distancia a nosotros es de aproximadamente 45 millones de años-luz y que se aleja a una velocidad de 772 km/s. Las fotografías revelan la presencia de grandes zonas oscuras, cúmulos jóvenes de estrellas y pocas regiones H II.

M108 - Cartes du Ciel
Informándome en internet acerca de esta galaxia, he podido constatar como se define a la misma como "fácil para telescopios de aficionados", lo cual me ha permitido constatar las peculiaridades de la observación en entornos urbanos. Primero la confundí con M97 y luego cuando llegué a la zona donde se suponía que debía estar, solo pude visualizarla moviendo el mando de ascensión recta y notando como había una zona de cielo de diferente tonalidad. Tuve que aislarme todo lo que pude de la luz ambiente para ver claramente su forma alargada y tras aplicar un leve aumento, la imagen quedó lista para ser dibujada. Todo un reto para mi telescopio y mi capacidad visual.

Dos semanas mas tarde tuve la oportunidad de verla durante el maratón messier y efectivamente, su detección fue al primer vistazo, aunque observé como sus 10,0 de magnitud aparente requerían algo mas que mis 102mm de apertura para una mejor visión de la misma.


"La confundo primero con M97, pero al final acabo identificándola. A 30x está al borde de su resolución y decido subir a 40x para oscurecer un poco el cielo de fondo. Obtengo mas detalle, pero he de utilizar la visión lateral para identificar su forma alargada. Muy difícil desde mi localización y mi telescopio".

miércoles, 16 de marzo de 2016

Maratón Messier 2016

El pasado 12 de Marzo los miembros de la  Asociación Daimieleña de Astronomía, tuvimos una cita importante en el paraje conocido como "las salinas" de esa localidad manchega: el maratón Messier. No hay que decirle nada a ningún aficionado acerca de la importancia de esa noche para nuestra afición, y a buen seguro que mas de uno se acordará de la primera vez que asistió, tal y como era para mi ese día.

Antes de que anocheciera ya estábamos preparados en el lugar de observación, listos para montar los equipos a pesar de las muchas nubes que cubrían casi totalmente el cielo, pero con la esperanza de que lo que auguraban las predicciones meteorológicas terminara de cumplirse. Así fue, ya que aunque la sesión se iniciara con bastantes nubes que nos hicieron perder los primeros objetos de la noche, al final se quedó un cielo óptimo para la práctica de la observación astronómica y poco a poco fuimos encontrando objetos.

Preparando la observación
He de decir que personalmente no fui con el ánimo de completar la lista, es mas, creo que nunca llegaré a realizar el maratón pues prefiero detenerme con cada objeto y disfrutarlo al menos unos minutos, pero al principio entre todos fuimos a buen ritmo al repartirnos el "trabajo" entre los telescopios montados.  De los primeros en caer me quedo con M1 en un dobson de un compañero de asociación, nebulosa que desde mi terraza resulta poco disfrutable y que en su telescopio pude ver perfectamente. Cierto es que en algunos cúmulos abiertos, como los de Auriga, usamos unos potentes prismáticos 20x80 que posee nuestra asociación, pero me reafirmo en mi opinión de rechazar el reto y quedarme con una agradable noche de observación, cumpliendo con la tradición de la misma pero de forma tranquila.

Quedé contentísimo del rendimiento de mi refractor 102mm y f/9 en espacio profundo, que con sus limitaciones, me posibilitó ver objetos como M101 que desde mi pueblo son totalmente imposibles, o M51, galaxia que sin ningún género de dudas es la vez que mejor la he visto. Tras localizar los objetos messier en la constelación de Leo y justo cuando me disponía abandonarla, me pareció incluso detectar algunas de las galaxias mas asequibles del catálogo NGC que andan por allí. Estaría bien hacer pronto otra salida y probar mi telescopio por esa zona de cielo. Hubo varios objetos a los cuales me hubiera gustado meter mas aumento, como por ejemplo M94, cuya luminosidad esa noche me dejo perplejo y que merecía algún ocular mas potente en busca de mas detalles, pero decidí seguir el maratón hasta donde se pudiera y dejarlo también para otra ocasión.

También disfrute bastante del bonito mano a mano de mi refractor 102mm y un newton 150mm de otro compañero, telescopio por el que miré bastante y pude comparar con el mio. Francamente me pareció que dependía de cada objeto cual de ellos se comportaba mejor, aunque la verdad, me encanta el contraste de las imágenes generadas por una lente en contraposición a la de los espejos.

Lamentablemente a eso de la 01:00h las ópticas empezaron a empañarse y hubo que recoger los equipos. En total fueron 41 los objetos encontrados. El año que viene si podemos volver a realizarlo, no estoy nada seguro de querer superar la marca, la táctica será similar a la de esta ocasión: ver lo que se pueda y disfrutar de la compañía y de la noche.

domingo, 13 de marzo de 2016

23 Ori

El pasado 29-02-16, tenía bastantes ganas de montar el telescopio en la terraza debido a la "sequía" de observaciones que ha sido el invierno, motivada sobre todo por el mal tiempo. Fueron varios los objetivos de aquella noche, siendo uno de ellos Rigel, otra preciosa doble que ya ha sido comentada en el blog, pero realmente, la noche comenzó con 23 Ori, asequible para cualquier telescopio y que me sirvió de calentamiento para observaciones mas difíciles aquella noche.

Fácilmente localizable en la constelación de Orión, ya que forma una especie de triángulo escaleno con Mintaka y Bellatrix, no nos costará nada desdoblarla y a 30x veremos perfectamente sus dos componentes, lo cual hará que en el mismo campo de visión aparezcan mas estrellas y el resultado sea ciertamente vistoso. El reto para mi fue identificar el color de la estrella secundaria, y aunque finalmente me decidí por un azul pálido, no estaba exento de dudas. Las observaciones de dobles también tienen sus retos.


"Desdobla a 30x y en un principio la secundaria me parece de color amarillento. Meto el ocular de 17mm y a 58x y tras observar unos minutos, me decanto por un azul poco pronunciado. El conjunto es bastante luminoso y agradable de observar".

domingo, 6 de marzo de 2016

M42, la Nebulosa de Orión

Lo cierto es que la noche del 13-01-16 no tenía intención de hacer ninguna observación, desalentado sobre todo por las nubes que durante el resto del día habían permanecido en el cielo. Pero ya de noche y tras salir a la calle un momento, vi que había despejado y me animé no solo a montar el telescopio, sino a acometer uno de los dibujos que mas ilusión tenía por hacer: la Nebulosa de Orión.

A una distancia de unos 1270 años-luz y con un diámetro de 26 años-luz, es uno de los objetos de espacio profundo que podemos ver a simple vista si los cielos lo permiten. Le debemos mucho a esta zona del espacio, ya que debido a su relativa cercanía, los astrónomos profesionales han podido aprender mucho acerca de la formación de estrellas, no en vano dentro de la misma han sido descubiertos discos protoplanetarios que nos han ayudado a conocer este fenómeno. También se han podido estudiar los efectos de las turbulencias en las enormes masas de gas acumuladas, así como enanas marrones detectadas en su interior. Los expertos piensan que en el futuro, está nebulosa dará lugar a un cúmulo abierto semejante a Las Pléyades, donde sus estrellas quedaran rodeadas de lo que quede del polvo y gas explusado.

M42 - Cartes du Ciel
Esta nebulosa situada al sur del cinturón de Orión, es también uno de los mayores atractivos para los aficionados, siendo sin ningún género de duda uno de los mas dibujados o fotografiados. Si hacemos una búsqueda en internet, nos daremos cuenta de la enorme popularidad que tiene en nuestras observaciones. Para mi ha supuesto uno de los dibujos en los que mas cuidado y empeño he puesto tanto al pie del telescopio como luego delante del ordenador, espero que haya quedado bien, no en vano aquella noche pude haber observado algún objeto mas, pero decidí concentrarme bien en M42 y dejar otros objetivos de la constelación de Orión para otra noche.

Me sorprendió lo bien que se comportó el ocular plossl de 17mm para este objeto. Últimamente y a pesar de que soy amante de los campos estelares amplios, meto aumento aunque crea que voy a perder luminosidad en un objeto muy tenue, el hecho de que los telescopios refractores oscurezcan bastante el cielo de fondo me ayuda a detectar cosas. No se si eso contribuyó a la sensación de lo extensa que me pareció.


"No recuerdo haberla visto tan extensa nunca. A 58x aprecio muchos detalles en la nebulosa y no me cuesta nada delimitarla. M43 también es totalmente perceptible, incluso en visión directa".

martes, 1 de marzo de 2016

Rigel (Beta Orionis)

No solo por la predisposición a la identificación de colores, debe el observador de estrellas dobles abstenerse de leer demasiado sobre aquello a observar, sino también por las agradables sorpresas que tras poner el ojo en el ocular puedes llevarte. Prueba de ello ha sido para mi la observación de la conocida estrella Rigel (pie derecho del cazador Orión), donde solo conocía el dato de los 120 aumentos necesarios para su desdoblamiento y que me hacían intuir una secundaria bastante tenue y complicada de ver.

Pero tras apuntar con el ocular de 7mm hacia esta descomunal estrella, una supergigante blanco-azulada de tipo espectral B8Iab1, con una temperatura superficial de 11.500K y 18 masas solares, hubo dos detalles que me llevaron a pensar que estaba ante una de las estrellas dobles mas bonitas que he visto hasta ahora: el potente brillo azulado de la componente principal y la nitidez con la que se apreciaba la secundaria, la cual lejos de ser difícil de ver, era como una especie de "picotazo" que parecía no verse afectada por la gran luminosidad de su compañera. Cierto es también, que la noche era muy propicia, sin Luna y después de un par de días lloviendo que han ayudado a que la atmósfera se limpie. 

Incluso los sufridos observadores de grandes ciudades o cielos suburbanos, como pudiera ser el mio, tienen a su alcance buenos objetivos. Estuve algunos minutos observándola y creo sin ningún género de dudas, que tanto si somos aficionados a las estrellas dobles o no, deberíamos echar un vistazo a Rigel si nos encontramos por la fantástica y repleta constelación de Orión.


"Meto directamente el ocular de 7mm y a 142x destaca la gran luminosidad de Rigel y su color azul. La secundaria es totalmente perceptible, siendo muy puntual y fácilmente enfocable. Preciosa".