domingo, 3 de marzo de 2019

Theta Orionis (Cúmulo del Trapecio), en el centro de la Nebulosa de Orion

Antes de acometer la observación del 25-02-19 tras un largo periodo sin poder montar el telescopio en la terraza de mi casa, pensaba que ya había visto y dibujado el Cúmulo del Trapecio con anterioridad, pero revisando en el blog el listado de objetos y dobles observadas me di cuenta de que estaba equivocado, así que me lo apunté junto con otros dos objetivos para apuntar hacia ellos esa noche.

Por supuesto antes de "viajar" hasta el centro de la Nebulosa de Orión, me dedique a observarla unos minutos, sobre todo porque era la segunda vez en todo el invierno que tenía la oportunidad de hacerlo y es sin duda parada obligatoria para todo aficionado. Absolutamente increíbles las vistas a 31x con mi refractor y eso a pesar de la contaminación lumínica, aunque el cielo estaba muy bien esa noche y la única pega era un ligero viento que se estaba levantando. Muy pronto de mi cuenta de que iba a ser necesario meter mucho aumento para poder hacer un dibujo del famoso cúmulo, así que tras unos momentos de indecisión decidí sobrepasar el límite "lógico" de mi tubo y con la barlow 2x llegar hasta los 285x.

Y la verdad es que incluso fue mejor de lo que esperaba, porque aunque costaba mucho enfocar, las estrellas estaban razonablemente puntuales y prácticamente la mayor incomodidad era tener que estar continuamente moviendo el mando de ascensión recta para no perderlo en el ocular. Incluso y a pesar de lo oscuro de la imagen la nebulosa circundante era totalmente perceptible. Sin duda un asterismo que todo el mundo debe observar alguna vez.


"A no muchos aumentos veo las 4 componentes claramente. Decido usar la barlow 2x para apreciar una mayor separación y centrar mejor el conjunto en el centro del ocular."


lunes, 28 de enero de 2019

Observación lunar en Daimiel

Con motivo del centenario de la Unión Astronómica Internacional, el pasado 12 de Enero los miembros de la Asociación Daimieleña de Astronomía, nos acercamos a la Plaza de España de la localidad manchega de Daimiel para hacer en ese lugar una observación lunar, aunque también se sumó a la convocatoria el planeta Marte que si bien no está en su mejor momento de observación, si que sirvió a las personas que allí se congregaron para acercarse a nuestro sistema solar, haciendo sobre todo las delicias de los mas jóvenes por la especial atracción que el planeta rojo tiene, debido a lo mucho que suele aparecer en los medios de comunicación, y mas recientemente con la llegada al mismo de la sonda InSight.

Cuando nos dispusimos a montar los equipos (en total tres telescopios), el frío reinante parecía que iba a echar para atrás a mucha gente a la hora de echar un vistazo a la siempre espectacular Luna, pero poco a poco el goteo de personas de todas las edades se fue intensificando y en las dos horas que estuvimos plantándole cara a la meteorología llegamos a contabilizar casi 200 personas las que se asomaron al ocular para, en muchos casos, ver la siempre impactante primera visión de nuestro satélite natural. Incluso la televisión local cubrió el evento y fuimos entrevistados por ellos, estando muy interesados no solo por el aniversario del organismo internacional, sino por todo aquello relacionado con nuestra asociación y con la observación lunar en particular.

Como premio a nuestra paciencia y al interés de todos los que nos acompañaron, el seeing de esa noche era magnífico y la Luna aguantaba muchos aumentos, lo que nos proporcionó increíbles vistas de su superficie. Aunque eso sí, el exceso de luz artificial y los edificios altos nos jugaron alguna que otra mala pasada, como en mi caso, cuando tras perder de vista Marte ocultado por unas viviendas, no me quedó otra que coger mi montura ecuatorial y realizar una puesta en estación "muy heterodoxa" unos metros mas para atrás. 

Finalmente, y cuando la Luna también se ocultaba detrás de esos mismos edificios, dimos por finalizada una agradable observación que terminó, como no podía ser de otra forma, con un buen café caliente en una de los establecimientos del centro de Daimiel.



domingo, 13 de enero de 2019

Observación en Torralba de Calatrava

Si bien es verdad que el tiempo parece que está mejorando mucho y hasta ahora me había sido imposible tener un buen ritmo de entradas al blog, la actividad con la Asociación Daimieleña de Astronomía no ha parado en absoluto, bien con asuntos internos o con observaciones públicas cuando las nubes nos lo han permitido, tal y como tuvo lugar el pasado 12-01-19 en el colegio público "Cristo del Consuelo" en la localidad manchega de Torralba de Calatrava, donde cuatro telescopios se pusieron a disposición de los escolares, para que por primera vez, se asomaran al universo gracias a los telescopios.

Esther, la maestra de los niños que se acercaron a nuestros equipos, está realizando un gran trabajo con ellos en lo que a la ciencia y astronomía se refiere, así que no pudimos negarnos a la petición que nos realizó para acudir al colegio y montar nuestros equipos en el patio del mismo, y de esta forma poner nuestro granito de arena en la siempre reconfortante tarea de divulgación que la asociaciones astronómicas realizan en toda España. Los escolares disfrutaron con la Luna cuando todavía era de día y el Sol iba cayendo lentamente por el horizonte, pero
fue en el momento en que la oscuridad era total y las sombras en nuestro satélite natural adquirieron toda su fuerza, cuando realmente disfrutaron de la siempre impactante primera visión del terreno lunar. Confieso que es una de las cosas que mas me gustan de las observaciones públicas en las que la Luna tiene el papel protagonista: comprobar la sorpresa de cualquier persona que ve la superficie de la misma por primera vez a través de un telescopio. Todo un shock.

En la parte final de la observación, un poco
agradecido Marte, el cual ya no está en su mejor momento para observar, la Nebulosa de Orión, M36, M37, Las Híades, Las Pleyades y algún objeto mas que aguantaba la contaminación lumínica del pueblo, se fueron sumando a la fría noche que terminó cerca de las 21:00h y que demostró, tanto el gran potencial que tienen los colegios a la hora de poner la semilla de la ciencia y el pensamiento critico en nuestros niños, como el papel que podemos tener en el mismo las asociaciones astronómicas. Niños, padres, profesores y nosotros mismos quedamos encantados con la experiencia que esperamos pueda repetirse en un futuro, quizá en primavera-verano con muchos planetas en el firmamento nocturno, tanto en este centro escolar como en cualquier otro que llame a las puertas de nuestra asociación.